El Empresario Delich dueño tambien Peko´s se negaba a abandonar el inmueble, que fue clausurado por la Municipalidad por una serie de irregularidades y el incumplimiento de las ordenanzas vigentes, y durante todo ese tiempo, convirtió un sitio paradisíaco en un área devastada. Todo el complejo, las áreas recreativas y hasta las oficinas de recepción fueron víctimas del enfrentamiento y terminaron en total decadencia, al punto que resultan irreconocibles.
Durante los últimos cinco años y mientras se desarrollaba una disputa judicial entre la entidad y el empresario Tony Delich, el último concesionario del lugar, el gigantesco predio quedó sumido en el abandono, el olvido y la desidia.
